martes, 3 de abril de 2012

Cheflera (Schefflera arboricola)

Es un arbolito de interior muy usado por su gran adaptación a la luz no directa y a los ambientes frescos. Al no ser una planta difícil, siempre y cuando esté en un ambiente de temperatura moderada y alejada de las corrientes de aire, se utiliza mucho para situarla en lugares donde otras plantas no se desarrollan de manera correcta.

Es una planta de altura media; puede alcanzar poco más de un metro, con un diámetro de 60 centímetros. Tiene hojas perennes, de peciolo largo, de color verde oscuro o ribeteadas de amarillo, brillantes y consistentes.

Es un arbolito de interior muy usado por su gran adaptación a la luz no directa y a los ambientes frescos. Al no ser una planta difícil, siempre y cuando esté en un ambiente de temperatura moderada y alejada de las corrientes de aire, se utiliza mucho para situarla en lugares donde otras plantas no se desarrollan de manera correcta.

Es una planta de altura media; puede alcanzar poco más de un metro, con un diámetro de 60 centímetros. Tiene hojas perennes, de peciolo largo, de color verde oscuro o ribeteadas de amarillo, brillantes y consistentes.

No son plantas difíciles de cultivar. Lo vemos punto por punto:

La luz

Donde está mejor es próxima a una ventana, pero sin sol directo en verano.

Si está perdiendo hojas, salen demasiado pequeñas o el variegado amarillo es menor, acércala a una ventana, quizás ahí se recupere.

La temperatura

Mantenla en una temperatura moderadamente fresca (de 12 a 25°C) y libre de corrientes de aire a poder ser.

En climas sin heladas o muy ligeras (- 2ºC pocas horas) puede vivir todo el año al aire libre. De hecho, mucha gente tiene la Cheflera en la terraza o en el jardín con sombra y a veces les da mejor resultado que dentro de casa.

Si dentro está mal, sácala a la terraza a ver si se mejora. En invierno, en climas fríos, se ha de volver a meter dentro.

La humedad ambiental

Agradece una humedad alta en el aire (crece más y tiene mejor color), pero soporta la sequedad y el aire viciado.

Rocía el follaje de vez en cuando, sobre todo si hay calefacción por la sequedad que produce y en verano. También servirá para lavar las hojas.

El riego

La Cheflera necesita poca agua y menos todavía si hace fresco y está en un sitio con baja intensidad luminosa.

Recuerda que el encharcamiento es su peor enemigo y el principal error de cultivo. Más vale regar poco que demasiado e ir mirando. Difícilmente se morirá por sequía sin dar señales antes y con la posibilidad de recuperarse regando.

Necesita un buen drenaje. Comprueba que el agujero inferior de la maceta no está obstruido ni el sustrato compactado.

El abono

Aporta fertilizante líquido para plantas verdes una vez al mes entre marzo y octubre según la dosis que indica en la etiqueta; o cada 15 días para vigorizar.

El fertilizante líquido es de efecto rápido, pero también hay gránulos o barritas de lenta liberación, es decir, que durante 4 ó 5 meses están soltando los nutrientes para las raíces. Es más cómodo que el líquido porque no tienes que estar pendiente de echarlo. Lo que no se debe hacer es usar los dos a la vez, ya que se podría 'quemar' la planta por exceso.

La poda

Crece mucho y puede llegar hasta el techo, a menos que la despuntes para obtener una forma más redondeada y densa en lugar de larguirucha.

Si arrancas una hoja con el peciolo incluido, del punto de inserción de dicho peciolo con el tallo luego salen 2 hojas.

Si se queda pelada por la base, puedes podarla para que emita nuevos brotes o plantar al pie otra Cheflera pequeña que rellene el hueco de vegetación.

Cambio de maceta

Si es joven, trasplántala a una maceta mayor los primeros años; si no, hazlo cada 2 años ó simplemente sustituye la capa superior de sustrato por otro fresco.

Si las raíces salen por el agujero inferior es señal de que esa maceta se le ha quedado pequeña.

Fíja el tallo con una gomita a un tutor tipo caña de bambú o palo cubierto de musgo.

Problemas

1. Trastornos
* Debe aclimatarse a tu hogar y "coger su sitio" tras el cambio de condiciones (luz, temperatura y humedad ambiental).
* Hojas amarillas y caedizas: exceso de riego. Deja secar el compost entre cada riego. Comprueba que sale el exceso de agua por el agujero de drenaje y que el sustrato no está compactado; aflójalo con un tenedor.
* El cuello de la planta se oscurece: exceso de agua.
* Hojas de abajo se caen: puede ser por falta de luz.
* Hojas pálidas: falta de fertilizantes y/o de luz.
* Hojas 'quemadas': exceso de fertilizantes. Riega abundantemente para 'lavar' el fertilizante del sustrato.

Origen: Polinesia
Altura : 100-150 cm
Floración : NO
Mantenimiento : Fácil
Substrato : Arenoso
Situación : Bien iluminada

Fuente infojardin.

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